martes, 4 de marzo de 2008

Conflictos del Siglo XXI: KOSOVO



Sumario
espacio
1. Situación Geográfica
2. Contexto Histórico
3. Demográfia: Etnia y Religión
4. Estructura Política
4.1.........................Ombudsman o Defensor del Pueblo
4.2.........................Panorama actual
5. Economía
6. Posición ONU
7. Posición Unión Europea
8. Posición Parlamento Europeo
8.1.........................Grupos Políticos
9. Posición España
10. Posición EE.UU.
11. Posición Rusia
12. Futuro Inmediato
13. Fuentes



1· Situación Geográfica


Kosovo-Metohija es una región del sur de Serbia que, recientemente, ha declarado de forma unilateral su independencia. Linda al sureste con Macedonia, al noroeste con Montenegro, y al suroeste con Albania. La cordillera Bjeshkët e Nemuna/Prokletie, también conocida como los “Alpes albaneses”, separa Kosovo de Albania. La distancia desde Pristina hasta Belgrado es aproximadamente de 350 Kilómetros.
Pristina es la capital, y junto con Prizren, es la ciudad más importante del territorio.

Capital: Pristina, 600.000 habitantes (aprox.); Prizren, 125.000 (aprox.)

Territorio: 10.887 kilómetros cuadrados.

Población: 2 millones (aprox.).

Idioma: albanés y serbio, aunque también bosnio, y turco.

Presidente: Fatmir Sejdiu, (LDK).

Primer Ministro: Hashim Thaci, (PDK).

Divisa: Dinar y Euro (desde la llegada de la ONU).






2· Contexto histórico

Es probable que quien primero se asentara en esta región fuera el pueblo Ilirio allá por los siglos V y VI. Los albaneses, por un lado, han reiterado a lo largo de la historia, que esta tierra les "pertenece" consecuentemente a su descendencia directa de los ilirios.
Por otro lado, Serbia, asegura que los albaneses no llegaron a la región hasta bien entrada la edad media, y que su origen se debe a la mezcla entre “dárdanos” e ilirios provinentes de Tracia.

Lo que si es seguro, acogiéndonos a un margen de error aceptable, es que hacia el siglo VI, los pueblos eslavos (eslovenos, croatas, y serbios), cruzaron el Danubio, y se asentaron a lo largo y ancho de los Balcanes, provocando una retirada albanesa hacia lo que hoy son Albania y Kosovo.
Esta última zona, se convierte desde principios del siglo XII, en la guarida cultural y administrativa de la Serbia medieval, gobernada por la dinastía Nemanjic.
A partir de finales del siglo XIV, el Imperio Otomano se interesó por la región kosovar. En 1389 lanzó un ataque sobre la tropas Serbias en Kosovo, (la célebre batalla de Kosovo Polje) provocando que los eslavos moviesen su centro de gravedad a Belgrado. La zona fue “reocupada” por los albaneses después de que la población serbia la dejase prácticamente abandonada. Se señala aquí, que el pueblo albanés, hablando en términos generales, apostó ya por su autonomía dentro del dominio otomano, o bien por formar parte de Albania, y no por un liderazgo serbio.
Tras algo menos de un siglo de lucha, los otomanos ocupan totalmente la zona. Kosovo pasa a estar bajo dominio turco y de esa forma se mantiene hasta 1912, fecha de la 1ª guerra de los Balcanes en la que Serbia y gran parte de los países balcánicos se alían, y le declaran la guerra al Imperio Otomano. Los turcos son derrotados rápidamente por la eventual unión balcánica, de la que Serbia sale especialmente beneficiada y reforzada, volviendo así Kosovo a sus dominios, reocupando la población serbia la región.
Desde entonces, Kosovo ha permanecido bajo el control serbio, de una forma o de otra, con mayor o menor autonomía. Mientras tanto, serbios y albano-kosovares han ido radicalizando sus posturas.

El Ejército para la Liberación de Kosovo (UCK), grupo guerrillero y/o terrorista, protagonizó desde principios de los noventa la rebelión albanesa frente el Gobierno serbio. Al mismo tiempo, Slobodan Milosevic se hizo con la presidencia de la Federación Yugoslava, y desposeyó a Kosovo de la autonomía alcanzada durante el mandato comunista de Tito. Finalmente, la situación desembocaría en la guerra de 1999, y la posterior intervención de la OTAN.
Dicha guerra, se dio por finalizada cuando el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó la resolución 1244 (4011ª sesión, 10 de junio de 1999), a partir de la que se crearía una misión del organismo para Kosovo: la UNMIK. De la misma manera, la ONU acordó el establecimiento de una fuerza permanente de la OTAN en la región, la Fuerza para Kosovo: KFOR.
Desde entonces y hasta hoy, Naciones Unidas ha asumido el gobierno de Kosovo coordinadamente con la Asamblea de la región. La UE, por su parte, ha asumido el proceso de reconstrucción, y la OTAN la seguridad.

El último episodio nos traslada al 17 de febrero de 2008, cuando Hashim Thaci, antiguo líder guerrillero, y actual primer ministro kosovar, declaraba la independencia de Kosovo (Pristina, 17-2-2008) de manera unilateral. En el lado contrario, Serbia, anunciaba el jueves anterior a la emisión del manifiesto, que anularía cualquier decisión kosovar de declaración unilateral de independencia.
Tras que esta finalmente se produjera, tanto Boris Tadic, presidente, como Vojislav Kostunica, primer ministro, se ponían de acuerdo en puntualizar que Serbia nunca reconocerá a Kosovo como estado emancipado.



3· Demografía: etnia y religión


Kosovo tiene actualmente una población cercana a los 2 millones. A lo largo de la historia, la inestable región ha sido testigo de colosales migraciones dentro y fuera de sus fronteras. Las guerras, las limpiezas étnicas, las invasiones, la presión política..., han hecho que el territorio balcánico "saboree" multitud de realidades étnicas. No obstante, el protectorado que Naciones Unidas estableció en Kosovo desde que la OTAN acabara con la guerra en 1999, ha permitido que la población albanesa, tan socavada por el genocidio a manos de Milosevic a finales de los noventa, prospere, alcanzando un porcentaje elevado, entre el 85 y el 90 por ciento de los habitantes.
De la misma manera, a consecuencia de la guerra y la amenaza que suponían los albaneses radicales, unos 300.000 serbo-kosovares tuvieron que dejar la región. Su número, desde entonces, ha ido menguando de forma regular hasta la declaración de independencia del 17 de febrero. Así, entre el 4 y el 6 por ciento de los habitantes de Kosovo son de raíces serbias, mayormente establecidos al norte de la región aunque con un pequeño reducto al sur, en la provincia de Strpce.
Finalmente, un porcentaje mínimo de la población lo forman bosnios y goranís (3%), rumanos (2%), turcos (1%), y ashkalis (1%).

Por otro lado, Kosovo es una región de marcada influencia islámica debido a los siglos de dominación turca sobre la zona (fue parte del Imperio Otomano entre 1455 y 1912), y a la posterior (y actual) expansión del Islam por Oriente medio y el sureste de Europa. Así pues, la religión mayoritaria es la de Alá, siendo aproximadamente 1,8 millones de musulmanes los que viven en Kosovo. Los serbios ortodoxos son unos 120.000, y los católicos romanos ni se acercan a la centena de millar.




4· Estructura política


Partidos políticos: Partido Democrático de Kosovo (PDK); Liga Democrática de Kosovo (LDK); Alianza Nueva de Kosovo (AKR); Liga Democrática de Dardania (LDD); Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK).

Tras la intervención de la OTAN en 1999, la ONU tomó las riendas de la región a través de la UNMIK (Misión de la Administración Provisional de las Naciones Unidas en Kosovo). La OSCE (Organización para la seguridad y la cooperación en Europa) se ha encargado de cimentar las instituciones civiles, la UE de la reconstrucción, y la KFOR, la fuerza para Kosovo de la OTAN, de la seguridad.
Mientras tanto, los líderes kosovares se fueron organizando. En enero de 2000, crearon una estructura administrativa provisional conjunta, un boceto de gobierno. En mayo de 2001, adoptaron un marco constitucional para el auto-gobierno provisional, todo ello bajo la supervisión del Representante Especial del Secretario General de la ONU (SRSG), Joachim Ruecker.
En noviembre de ese mismo año, se celebraron las primeras elecciones a la Asamblea, la institución provisional de autogobierno paralela a la ONU, que los líderes kosovares establecieron tras los citados comicios. En la Asamblea, desde entonces, hay 120 escaños de los que 20 están reservados a las minorías (a los serbo-kosovares, por ejemplo, les corresponden un mínimo de 10).
En las elecciones del 17 de noviembre de 2001, el LDK del histórico líder Ibrahim Rugova se imponía con el 46% de los votos, consiguiendo 47 escaños. El PDK, brazo político del Ejército para la liberación de Kosovo, conseguía el 26% de los votos, obteniendo así 26 asientos en la Asamblea.
El plazo de mandato de la Asamblea se acordó en 3 años (a partir de la primera sesión, a celebrar antes de que se cumplan 30 días desde que el resultado de las elecciones quede certificado). De la misma manera se acordó que la Asamblea debe elegir una presidencia compuesta por 7 miembros, elegidos, primero según la cantidad de votos de cada partido en las elecciones, y segundo, según la procedencia, es decir: 2 miembros designados por el partido más votado, 2 por el segundo más votado, 1 por el tercero más votado, 1 por los partidos asimismo designados representantes de la comunidad serbo-kosovar, y 1 por los partidos asimismo designados representantes de una comunidad diferente a la albano-kosovar, o serbo-kosovar. Tras la elección de la presidencia, sus miembros deben optar por uno de ellos como Presidente de la Asamblea, por norma general, militante del partido más votado. Una vez constituida la Asamblea, así como designado el primer ministro y repartidos los ministerios por este, se ponen en marcha los comités o comisiones asamblearías, destinadas a revisar borradores o proyectos de ley, así como a hacer recomendaciones a la Asamblea en el momento apropiado. Con respecto al procedimiento de toma de decisiones, se acordó que sería necesario al menos un tercio de los escaños presentes en la asamblea, para tomar cualquier resolución.
Por otro lado, se convino que cualquier acuerdo adoptado por la Asamblea, cualquier ley, debería ser firmada por el Presidente. Una vez hecho esto, el documento dependería de la decisión de Naciones Unidas, más concretamente del SRSG, quien en última instancia promulgaría la ley.
Por último, se convino que sería competencia de la Asamblea elegir al Presidente de Kosovo. Este, debe ser elegido por una mayoría de dos tercios de la Asamblea. Su mandato que en un principio se extendía por 3 años, lo hará por 5 desde las elecciones de noviembre de 2007.

En cuanto al sistema judicial, Kosovo goza de Tribunal Supremo, Tribunales de distrito, Tribunales municipales, y Tribunales de delitos menores. El Representante Especial del Secretario General de la ONU (SRSG) estableció, que junto a jueces y fiscales locales, otros de nacionalidades distintas se pondrían a disposición de los Tribunales kosovares con la intención de servir y aconsejar al sistema judicial. Los nombres de los profesionales de la justicia reclamados por el SRSG, habrían así, de ser elegidos según las recomendaciones del Consejo fiscal y judicial de Kosovo, aunque en última instancia y excepcionalmente, el propio Representante Especial podría lanzar sus propias recomendaciones.



El Ombudsman o Defensor del Pueblo

Se creó, de acuerdo con la legislación de la UNMIK, la figura de Defensor del Pueblo, en realidad una oficina independiente del Gobierno, encargada de recibir las quejas de los ciudadanos de Kosovo sobre las violaciones de Derechos Humanos, o los abusos de autoridad, etcétera, que las autoridades públicas kosovares cometan.



Panorama político de hoy

En las elecciones legislativas de noviembre de 2007, el PDK de Hashim Thaçi se hizo con la victoria, contando con el apoyo del 35 por ciento de los votantes (solo votó el 45 por ciento de la población con derecho a voto, 8 puntos menos que en las elecciones de 2003). Por su parte, la LDK del fallecido Ibrahim Rugova, conseguía alrededor del 22 por ciento de los votos. Hashim Thaçi, fue nombrado primer Ministro, y Fatmir Sejdiu, sucesor de Rugova a su muerte, fue reeligido Presidente. El ejecutivo planteado por los vencedores, con Thaçi de Primer Ministro, recibió el apoyo de 88 diputados.
Desde entonces, el ansia independentista de la mayoría asamblearia, ha ocupado el ancho y largo de la actividad política kosovar, así como buena parte de las relaciones diplomáticas de la Unión Europea, Serbia, EE.UU., y Rusia.



5. Economía

En Kosovo, la población activa (15 - 65 años) es de 1 millón de personas (55 por ciento de la población), de los que 341.000 tienen empleo. De los últimos, aproximadamente 145.000 viven de la agricultura, y 85.000 del sector privado. También los organismos internacionales, la ONU, la OSCE, y la UE, se han convertido en fuente de empleo en los últimos años. No obstante, esto ha supuesto un problema, ya que sus sueldos son mucho más elevados que los de sus colegas que trabajan para las pequeñas empresas locales.
Estas últimas, las pequeñas empresas, (unas 48.000, de las que 43.000 emplean a 3 o menos personas), son las que, junto al sector agrario, mantienen precariamente la economía de la región.
La minería es la gran esperanza de Kosovo. Los recursos naturales abundan, sobre todo el Lignito (carbón mineral, con unas reservas de 18.3 billones de toneladas), aunque también la Bauxita (de donde se obtiene aluminio, 6 billones), el magnesio (4.5 millones de toneladas),y el plomo y el zinc (21.6 millones de toneladas).
El crecimiento económico de Kosovo en el año 2006 fue del 3,4 por ciento, y según el Instituto de Estudios Económicos Comparados de Viena (Prospects for Economic Development in Kosova and Regiona Context, agosto 2001 - enero 2002), tiene potencial para hacerlo al 7 u 8 por ciento para, mientras que por ejemplo Serbia lo tiene hasta el 5 por ciento.
A día de hoy, lo cierto es que la estructura energética de Kosovo está obsoleta, de ahí los constantes cortes de luz. Lo cierto es que en el año 2002, el número de parados era superior a 250.000. Hoy hay zonas donde el porcentaje de parados sobre la población activa alcanza el 40 por ciento (según Serbia el 60 por ciento). Lo cierto, por último, es que el tráfico ilícito, y la corrupción son una realidad. La estabilidad política y diplomática de la zona marcará el rumbo de Kosovo, bien hacia un estado fallido, o bien hacia la Suiza del este.




6· Posición ONU


El máximo órgano de Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad (UNSC), cuyos cinco miembros permanentes con derecho a veto son China, Francia, Gran Bretaña, Rusia, y EE.UU., no es capaz de llegar a una base mínima común, útil para construir una línea política y diplomática que desatasque el embrollo en el que ahora se encuentra.
Rusia y China no ven la independencia con buenos ojos, sobre todo los rusos, que a través de su representante en el UNSC, Vitaly Churkin, expresaba el deseo de que la ONU declarase nula la declaración de independencia en base a “las resoluciones existentes del Consejo de Seguridad”. “El representante del Secretario General –decía Churkin durante la reunión extraordinaria del Consejo el pasado día 18 de febrero- debe declarar nula la declaración de independencia, ya que viola la resolución 1244 del propio Consejo, en la que se reafirma la integridad territorial de Serbia”.
Siguiendo este planteamiento, el embajador chino en el UNSC, Wang Guangya, añadió que “La salvaguarda de la soberanía y la integridad territorial es uno de los principios cardinales del derecho internacional contemporáneo venerado por la Carta de la ONU”.
Mientras, en la parte contraria, EE.UU. y Gran Bretaña daban la bienvenida a Kosovo a la “familia de las naciones”. A su lado, Francia, Italia, Bélgica secundan la independencia.
Mientras tanto, la única energía que desprende Naciones Unidas, se diluye en condenas a la violencia con que parte del pueblo serbio se ha estado manifestando en Mitrovica norte (parte de la ciudad de Mitrovica, al norte de Kosovo, en la que la mayoría de la población es serbia).Esta oleada de violencia llegó a obligar a la KFOR, a cerrar la frontera con Serbia, con vistas a evitar la probable entrada de manifestantes en Mitrovica, y a un más que posible enfrentamiento entre las partes, lo cual, a estas alturas y según como están los ánimos, podría resultar fatal.

El UNSC, tras cuatro resoluciones sobre la situación kosovar, presentó la última en junio de 1999: la resolución 1244. Entre sus páginas, a parte de exigir el fin de la violencia, y la retirada de fuerzas militares, policiales y paramilitares de Kosovo, se encuentran las bases que luego siguió la UNMIK para establecerse en la región, e instituirse como protector de la “autonomía sustancial del pueblo kosovar dentro de la República Federativa de Yugoslavia”. En la práctica, la ONU asumió el papel de gobernante, negándoselo así a Serbia, reduciendo la interacción política entre las partes, a puro artificio burocrático.
Con el apoyo de la KFOR, la OSCE y la UE, la Misión de Naciones Unidas para Kosovo, se marcó el objetivo de crear y consolidar las instituciones democráticas necesarias para que la evolución del consecuente desastre, tomase un camino acertado, es decir, promover la democracia, la prosperidad económica, la estabilidad, y la cooperación regional. Esto último fue lo que el Enviado Especial del Secretario General, Martti Ahtisaari, consideró inviable.
Tras años de negociaciones entre serbios y kosovares con Ahtisaari como testigo, este concluyó en que, primero, Kosovo era un caso especial, que no podía crear precedente por las características del contexto (protectorado de la ONU que ya preveía un proceso político para determinar el futuro de Kosovo). Segundo, las vías para llegar a un entendimiento, a una solución negociada, estaban agotadas. Ahtisaari, ex-presidente del Gobierno finlandés, escribió en su informe, el célebre Plan Ahtisaari (Informe del Enviado Especial del Secretario General sobre el estatuto futuro de Kosovo, marzo 2007), que las posturas entre Serbia y su región eran irreconciliables, y que no obstante, tras 8 años de administración de Naciones Unidas, era urgente “dar solución a la cuestión del estatuto de Kosovo”.
Ahtisaari admitió como única opción posible, la independencia de Kosovo, supervisada al principio por la comunidad internacional. Ello teniendo en cuenta, “la historia reciente de la provincia, sus realidades actuales, y las negociaciones con las partes”. Aludía Ahtisaari, a las condiciones alcanzadas con el mandato de la ONU (en la que la organización había tomado los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, dejando a Serbia sin la posibilidad de ejercer ninguna autoridad) como irreversibles, pues “Belgrado no podría recuperar su autoridad sin provocar una oposición violenta”.
De igual forma, la incertidumbre sobre el estatuto político de Kosovo, no permitía su desarrollo económico, la inversión de capital extranjero necesario, o la integración plena en la economía regional. Evidentemente, tampoco podía “participar eficazmente en un proceso significativo hacia la Unión Europea”.
De esta forma, Martti Ahtisaari, daba a los independentistas kosovares una opción legítima para llegar a donde están.

Pese al informe, el Consejo de Seguridad no ha alcanzado el acuerdo unánime necesario para que se reconozca la independencia de Kosovo. Rusia ha vetado la independencia. La considera invalida a todos los efectos y se ha aliado con Serbia. Asimismo, China ha mostrado su preocupación por la independencia, ya que supone una amenaza para su estabilidad. De hecho, el apoyo de Taiwán al régimen kosovar, ha incomodado a las autoridades chinas.



7· Posición Unión Europea


Tras la declaración de independencia emitida por la Asamblea kosovar el 17 de febrero de 2008, Javier Solana, Alto Representante para asuntos exteriores de la UE, viajaba a Pristina con la intención de reunirse con presidente y primer ministro de Kosovo, y reiterar así, “las llamadas de la UE a la responsabilidad y coordinación con la comunidad internacional”.

Antes, el Consejo de la Unión Europea, emitía un comunicado, (Council Conclusions on Kosovo, 2851st External Relations Council Meeting, Brussels, 18-2-08), en el que determinaba su posición en el asunto: cada estado miembro, decía, de acuerdo a su práctica nacional, y al derecho internacional, decidirá en sus relaciones con Kosovo.
De igual manera, el Consejo reiteraba su intención de enviar una misión a la zona con el objetivo de “continuar cooperando con la ONU, KFOR, OSCE, y demás actores internacionales con vistas a preservar la estabilidad en la región”. Esta misión, la EULEX, estará integrada por unas 1.900 personas, entre policías, jueces, fiscales y funcionarios de aduanas, y será dirigida por el francés Yves de Kermabon, que manejará un presupuesto de unos 200 millones de euros. La EULEX asumirá toda responsabilidad sobre la zona, sustituyendo así a la ONU, tras un periodo de “construcción e instalación” previsto en 120 días tras la llegada.

Una vez más, el Consejo reiteraba la “adherencia” de la UE a los estatutos de Naciones Unidas, así como a las resoluciones del Consejo de Seguridad, y a los acuerdos sobre soberanía e integridad territorial recogidos en el Acta Final de Helsinki (inviolabilidad de fronteras, integridad territorial de los estados).
Por último, para el Consejo, la inestabilidad que sacudió la zona a lo largo de los años noventa, así como el “extenso periodo de administración internacional” bajo la mirada de Naciones Unidas, hacen de Kosovo “un caso sui generis que no cuestiona los principios y decisiones de la resolución 1244 de la ONU”. De esta manera, se intenta tender la mano a países miembros como España, Bulgaria, Grecia o Chipre, que en un principio no están dispuestos a aceptar la independencia de la región Balcánica.




8· Posición Parlamento Europeo

Tras conocer la independencia de Kosovo, el Parlamento Europeo (PE) trató el tema en el pleno del miércoles 20 de febrero de 2008, en Estrasburgo. Si se alcanzó una base parlamentaria común, es que “Kosovo constituye un caso único”, lo cual ya expresaba el día anterior, el presidente del PE, el alemán Hans-Gert Pöttering, que atribuía la particularidad de Kosovo, a “que es un protectorado de la ONU donde los ciudadanos han decidido asumir su futuro político”.
No obstante, es evidente que las particularidades de un caso, desaparecen en cuanto este se toma como base o apoyo, de otro que aspira al mismo fin que el primero. De ahí que durante la sesión del pleno del día 20, también hubiese voces que tachasen la declaración de independencia de “precedente inadmisible”.
El hecho de que la independencia era inevitable echó raíces en buena parte del volumen discursivo, si bien, surgieron voces, que además de inevitable, apuntaron "inviable", como su otra característica.
Martti Ahtisaari, más bien su celebérrimo plan, que barnizaba la esperanza independentista kosovar, fue un tema, más que de debate, de convergencia, pues mucho se habló de la necesidad de su total aplicación, sobre todo en el apartado que se refiere a la protección de la minoría serbia en Kosovo. En este punto, se insistió en la necesidad de que sea Kosovo, quien se haga responsable de establecer buenas relaciones con las minorías.
El apoyo de la UE concentró asimismo parte del asunto, pues si bien no se ha logrado acordar una postura común, como también se recordó durante el debate, si se ha alcanzado una posición unánime sobre el envío de una misión civil y militar.
Se ha intentado subrayar desde la declaración de independencia además, que esta no supone un ataque a Serbia en absoluto, lo cual se repitió en la cámara europea. Y no solo eso, sino que Serbia debe evitar aislarse de Europa, y depender tanto de Rusia. Se dijo también, con relación a Serbia, más concretamente a la intervención del ministro de exteriores, Jerernik, ante la comisión de asuntos exteriores del PE, que parecía "no tener en cuenta posiciones que no sean la suya".


Grupos políticos

Voces a favor y en contra, pero no una declaración conjunta. Solo los partidos sueltan prenda. Así, el EPP-ED (populares europeos, demócrata-cristianos), principal grupo en número de escaños (288 de 785) del PE, habla de "aceptar la realidad tal cual es" ya que "no es una sorpresa que Kosovo se dirigiera a la independencia tras las atrocidades cometidas por Milosevic" Asimismo lamentan que no se haya podido encontrar una solución negociada con Serbia, aunque rechazan que la declaración de independencia suponga un ataque para Serbia.
Subrayan que las prioridades ahora en Kosovo, deben ser la lucha contra el desempleo y la criminalidad, y la aplicación del Plan Ahtisaari sin reservas.
Por su parte, el grupo socialista PSE, con una representación de 215 diputados, y a través de las palabras de su líder Martin Schulz, aborda la cuestión de forma diplomática, "es una situación difícil que requiere sabiduría y comprensión para adoptar decisiones adecuadas".
Schulz se centra, no obstante, en el papel que jugará Serbia, especialmente su clase política pues " esperamos que el pueblo de Serbia y su liderazgo político continuarán tras sus ambiciones europeas, independientemente de su decepción", puesto que "no hay futuro para Serbia aislada".
El tercero en discordia, el grupo ALDE (alianza de los demócratas y liberales por Europa) con 101 escaños, enlaza su discurso a la "gran responsabilidad" que supone, tanto para Kosovo como para la comunidad internacional "para que no se repitan episodios violentos" como en 1999. Lo que es más, los tres actores principales invitados, EE.UU., la UE, y Rusia, "tienen el deber moral de asistir a la estabilidad del nuevo país". Intentan levantar la cabeza aludiendo al futuro, "la interdependencia, y no la independencia jugará un papel principal en la Europa de los pueblos".



9· Posición de España en el asunto

España es uno de los países de los 27, que junto a Suecia, Bulgaria, Eslovaquia, Grecia, Rumania, y Chipre, se opone al reconocimiento de Kosovo como nación independiente. El ministro de exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, ha sido tajante: "El Gobierno Español no reconocerá la declaración de independencia unilateral, porque consideramos que no respeta la legalidad internacional" (Bruselas, antes del Consejo de Ministros europeos de exteriores, 18-2-2008).
La explicación de esta postura yace en lo siguiente: primero, que el gobierno del PSOE, ante la proximidad de las elecciones generales del 9 de marzo de 2008, se siente incómodo ante el tema, ya que la decisión de reconocer la independencia de Kosovo, daría pie a que tanto el nacionalismo catalán como el vasco lo tomasen como precedente sólido, y base de sus reclamaciones. De hecho, la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkárate, ya ha tildado de ejemplo y lección la secesión kosovar del 17 de febrero.
Por otro lado, la oposición encabezada por el PP, podría acusar al gobierno de haber caído en la contradicción de “culpar de lo que se es culpable”, es decir, de haber atacado a la administración de Aznar por decidir meter a España en la guerra de Irak sin acuerdo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, cuando apenas tres años después, aceptan la declaración de independencia de un país sin el beneplácito previo del nombrado Consejo de Seguridad.
La cuestión es, ¿cual será la posición del PSOE si vuelve a ganar las elecciones? La postura de ahora es inamovible con las elecciones a medio mes vista, pero después del 9 de marzo, teniendo en cuenta la velocidad a la que los hechos se empeñan en caer de la voluminosa historia, el cambio de parecer parece una opción posible. Para entonces puede que la UE haya logrado eliminar los escollos que le separan de la unanimidad y por tanto de una postura común. Eso supondría la emergencia de un actor principal fuerte. ¿Cómo reaccionaría Rusia en ese caso?
El caso es que España, pese a haberse negado rotundamente a aceptar la independencia kosovar, sí ha accedido a mandar personal dentro de la misión de la UE, y eso ya es algo.



10· Posición EE.UU.


Desde un principio, EE.UU., ha sido el principal valedor de la independencia de Kosovo. Fueron asistentes norteamericanos quienes moldearon la imagen de Hashim Thaçi, actual primer ministro, para que dejara de ser el líder guerrillero del Ejército para la Liberación de Kosovo, y se convirtiera en lo que es, un político, un diplomático.
Nada más conocer el resultado de los comicios lo dijo: “Ahora Kosovo sabe el día de la independencia, y sabe que la va a proclamar en coordinación con EE.UU., y Bruselas”.
Desde entonces y hasta el 17 de febrero de 2008, los contactos diplomáticos han sido constantes, y cuando Thaçi leyó el texto aprobado por la Asamblea kosovar, EE.UU. fue el primer país en reconocer su independencia. Fue el presidente George W. Bush, quien de forma no oficial, declaraba a un canal de televisión que “los kosovares ya son independientes. Es lo que he defendido junto a mi gobierno”.
La cuestión, es ¿Por qué EE.UU. ha demostrado tanto interés en apoyar la independencia de Kosovo? Respuestas hay de todos los colores: por llevarle la contraria a Rusia, por favorecer un acuerdo con Kosovo para la instalación de una base militar en su territorio (ya tienen una, Camp Bondsteel, pero bajo el mando de la OTAN; ocupa 300 hectáreas, y está al este del territorio kosovar, en Urosevac); para el establecimiento del famoso escudo anti-misiles que en un principio EE.UU. quería en Polonia, y a lo que Rusia se opuso con rotundidad. Incentivar procesos que presenten similitudes es otra posibilidad nada descabellada. Rusia es uno de los países que más sufriría por esto (Chechenia, Osetia del norte,...), y al que no sería difícil meter en problemas.
Si el apoyo despierta interrogantes, más aun el cambio de parecer del Gobierno norteamericano, ya que hasta hace poco tiempo, EE.UU., consideraba a Hashim Thaçi, así como a la organización terrorista a la que lideraba (Ejército para la Liberación de Kosovo), terroristas, y narcotraficantes.




11· Posición Rusia

Desde el Kremlin no se ha visto con buenos ojos la independencia de la provincia serbia. Durante los últimos meses, el gobierno de Putin se ha enfundado el traje imperial, se ha puesto firme, y ha visto como Serbia se ha metido bajo su abrigo, auto-compadeciéndose de la incomprensión y la humillación con que occidente le obsequia. Rusia, claro, le ha secado las lágrimas con sus cantos a la integridad territorial.

A finales de enero de este año (2008), Rusia y Serbia firmaban un acuerdo de cooperación (Ministerio de Infraestructura serbio, 22-1-2008), gracias al que Rusia instalará un gasoducto que transportará su gas a Europa, unos 10.000 millones de metros cúbicos al año. No solo eso, sino que en el acuerdo también se establecía la compra por parte de Gazprom (gigante ruso del gas), del 51% de las acciones de la compañía estatal serbia de gas y petróleo. El precio no se hizo público.
De esta forma, Rusia consigue reducir su dependencia de los países de tránsito, en primer lugar de Ucrania.
Durante este tiempo, Putin, al igual que el candidato a su sucesión, Medvedev, ha dicho y repetido, que la posición de su gobierno es totalmente opuesta a la independencia de Kosovo. El 25 de febrero de 2008, sin ir más lejos, Medvedev aprovechaba la visita oficial de presidente y primer ministro serbios, para escenificar el rechazo “categórico” a la independencia del que para ellos es territorio legítimo del país amigo. Vojislav Kostunica, primer ministro serbio, ha asegurado, que “no habrá estabilidad en la región ni en el mundo si se mantiene la independencia de Kosovo”. ¿Hasta donde llegarán los vínculos entre Moscú y Belgrado? El hecho es que las posturas de una y otra parte coquetean con lo irreversible. Rusia, la semana siguiente a la independencia, amenazaba con usar la fuerza si la OTAN o la UE “desafiaban a la ONU en el asunto de la independencia de Kosovo”. Luego fue desmentido, se trataba de un malentendido.

Rusia encabeza un grupo de países, a quienes la independencia de Kosovo les incomoda. Así como el gobierno de Putin teme que en sus provincias conflictivas (Osetia del norte, Chechenia,...) la independencia de Kosovo caiga como un soplo de aire fresco, China o la India, también tienen sus reservas ante el nuevo estado kosovar por razones similares.



12. Futuro inmediato

Durante la declaración de independencia, y el júbilo incondicional que vivió Kosovo, los problemas aguardaban bajo las piedras. El punto neurálgico: Mitrovica.
Esta ciudad al norte de Kosovo está partida en dos, el norte y el sur. En el norte la mayoría son serbios, en el sur, albaneses. En medio un río, y sobre él, un puente que en vez de unir, divide.

Un día después de que Thaçi proclamase la independencia, miles de serbios se manifestaban en la ciudad kosovar contra la secesión. Sabiéndolo, gentes de todas partes de Serbia se dirigieron a Mitrovica a apoyar a los suyos. La policía de Kosovo tuvo que cortarles el paso, y la ONU decidía horas después, cerrar la frontera con Serbia. Un acto más bien lógico, más viendo los actos de vandalismo que azotaban a instituciones y empresas de países que habían apoyado la independencia, sobre todo de EE.UU., que asistió a como su embajada en Belgrado se calcinaba.

Mientras, el primer ministro de Serbia, Kostunica, no condenaba los actos, no llamó al orden hasta días después, supuestamente bajo la presión de Tadic, quien si lo hizo. No obstante, ni una sola condena, ni una palabra alto, solo: “este tipo de actos vandálicos no benefician al país”.
La ONU condenaba la violencia, la UE también, pero las partes no entendían a razones. Belgrado no ha ocultado su objetivo: quieren el norte de Kosovo, que se reconozca la partición legal del territorio y se incorpore a Serbia. Lo que al parecer no está claro, es que piensa hacer Belgrado con el resto de la población serbia que vive a lo largo y ancho de Kosovo. De momento, el ministro serbio para la región, Slobodan Samardzic, ha expresado a las mil maravillas el sentir de su gobierno, en declaraciones a la agencia de noticias serbia, Tanjug: las manifestaciones del Representante Especial de la UE en Kosovo-Metohija, Peter Feith, no son vinculantes para la autoridad serbia, o para los serbios que vivan en la provincia del sudeste del país.
La misión de la UE instalada en Mitrovica norte, ha tenido que replegarse al sur “temporalmente” por motivos de seguridad. Ello apenas 2 días después de que se anunciase su despliegue por todo Kosovo, incluido el norte.
Mientras, Moscú sigue inamovible en su posición de apoyo a Serbia y el respeto a la legalidad internacional.
El río Ibar que separa las "Mitrovicas" norte y sur, metáfora concurrida desde la independencia, es hoy la frontera, tanto práctica, como natural.
¿Qué nos dirán los próximos los meses?







· Fuentes empleadas

Para la elaboración del dossier, se han consultado las siguientes fuentes y documentos:


1. http://www.consilium.europa.eu/newsroom. Web site de la sala de prensa del Consejo Europeo, que publicó las conclusiones del organismo con respecto a Kosovo en 18 de febrero de 2008, así como las características de la misión de la UE al país balcánico (EULEX).


2. http://www.unmikonline.org/. Web site de la misión de Naciones Unidas en Kosovo. Los documentos de ahí extraídos y empleados, informan de las instituciones de auto-gobierno provisional de la región (plano legislativo, ejecutivo y judicial), desde 1999, así como el límite de competencias entre Kosovo y la propia organización.
Por otro lado, el documento Fact Sheet Kosovo de mayo de
2003, ha sido muy útil en los planos demográfico, económico, y político.


3. http://fco.gov.uk/. Página web de la oficina de asuntos exteriores del Reino Unido, la cual ha aportado información geográfica, histórica y demográfica.


4. http://www.un.org/spanish/documents/. Web site de la Organización de las Naciones unidas (ONU), de la que se han extraído, por un lado el Informe del Enviado Especial del Secretario General sobre el futuro de Kosovo o Plan AHtisaari, y por otro, las últimas resoluciones del Consejo de Seguridad sobre el territorio balcánico, la postrera, la Resolcuión 1244 (1999).



5. http://www.osce.org/. Sitio web de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, útil en la recopilación de datos sobre elecciones pasadas en Kosovo, así como información sobre el perfil de la región.




6. http://www.srbija.sr.gov.yu/ (sitio web del Gobierno serbio); http://www.ks-gov.net/ESK/ (sitio web del Gobierno kosovar)


7. http://www.wiiw.ac.at/balkan/index.html, web site del Observatorio para los Balcanes del Instituto de Estudios Económicos Internacionales de Viena (datos macroeconómicos y demográficos).


8. También se han usado como fuentes de referencia, las secciones de internacional de varios medios de comunicación tales como: http://www.elpais.com/, http://www.elmundo.es/, http://news.bbc.co.uk/, http://www.iht.com/, http://www.nytimes.com/. ...


9. 'The Balkans, From the end of Byzantim to the present day' Mark Mazower, Ed: Phoenix press; 176 pags.; 14 € (aprox.).